En el Romanticismo, este recurso de “hacer hablar a las flores” era un secreto que las madres legaban a sus hijas, para, a través de él, comunicar numerosos sentimientos: vida, belleza, desánimo, muerte, soledad... pero sobre todo amor.
1 comentario:
Anónimo
dijo...
hola toñi que bonitooooo, que romanticooo. por fin he encontrado tu blog, me gusta muxo, que imaginación para escribir esas cosas tan bonitas. Ya me entraré más veces para escribirte algo. un beso de tu compi de trabajo, isa.
1 comentario:
hola toñi
que bonitooooo, que romanticooo.
por fin he encontrado tu blog, me gusta muxo, que imaginación para escribir esas cosas tan bonitas. Ya me entraré más veces para escribirte algo.
un beso de tu compi de trabajo, isa.
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